Te reescribimos el perfil, publicamos dos posts que demuestran lo que sabes y activamos una campaña directa a tus contactos objetivo. En treinta días tienes perfil, contenido y red trabajando a la vez.
Seguramente has empezado a publicar una o dos veces, no has tenido resultados y lo has dejado.
Es lo normal. LinkedIn no premia lo que sabes, premia la constancia, y la constancia es justo lo que no te sobra.
Estoy convencido de que dentro de tu nicho o sector eres uno de los perfiles con más experiencia y conocimientos. Si tu perfil reflejara eso exactamente, no tendrías que explicarle a nadie por qué mereces la conversación.
Si estás cansado de consejos de gurús, de técnicas que no valen para nada y de hacks secretos, esto va a ser distinto.
Llevo desde 2017 dentro del sector y dirijo la comunicación de ejecutivos que venden lo mismo que tú. Más abajo tienes las cifras de uno de ellos, sin retocar.
Si te interesa, sigue leyendo.
Contratar un ghostwriter, aunque no te lo parezca, es algo muy habitual en perfiles ejecutivos. Cumplir con la agenda de negocio y sostener una presencia constante en LinkedIn a la vez es bastante difícil (a no ser que seas Elon Musk, claro).
El servicio ejecutivo completo de DAS son 1.500 $ al mes y es un mandato de meses, porque la autoridad se construye así.
Comprometerte a eso sin haber visto todavía cómo trabajo es una decisión que ahora mismo no tienes por qué tomar.
Por eso existe este paquete. Pagas una vez. Los resultados los conservas para siempre, en tu perfil.
Llamada de 45 minutos en la que definimos tus objetivos y el plan para conseguirlos.
Titular, extracto, experiencia y destacados. Informe en PDF explicando por qué reescribimos cada sección.
Con tu voz y sobre lo que sabes. Objetivo: autoridad e interés de audiencia.
Segmentamos los contactos que ya tienes y escribimos un mensaje distinto para cada grupo. Sale poco a poco, no de golpe, y tú lo apruebas todo antes del primer envío.
Valoramos la campaña completa y tu perfil, antes y después.
Cuántos nuevos usuarios has recibido en tu perfil.
Reacciones en los posts que hemos publicado.
Respuestas por DM y oportunidades generadas.


Capturas sin retocar del panel de LinkedIn Analytics del propio perfil, del 1 de julio al 1 de agosto de 2026. El cliente no se nombra por acuerdo de confidencialidad.
Cliente recurrente de nuestro servicio de ghostwriting ejecutivo. CEO de empresa de tokenización.
Porque no es lo mismo. El mandato mensual es un trabajo de meses sobre tu autoridad; esto es un ciclo de treinta días que se compra una vez y se acaba.
Y porque las cinco primeras plazas las estoy vendiendo por debajo de su precio a cambio de algo que necesito: medir. Quiero saber hasta dónde llegan las cifras de un perfil cuando concentro en treinta días todo lo que sé. Con esos cinco casos medidos, el paquete pasa a costar 900 $.
Recibes el enlace para reservar la sesión de estrategia de cuarenta y cinco minutos, y en el propio pago te pido la dirección de tu perfil para empezar a mirarlo antes de que hablemos.
Nada se publica hasta esa sesión.
No hay devolución, y te digo por qué sin adornarlo: apruebas el perfil, los dos textos y los mensajes de la campaña antes de que salga nada a tu nombre. Si algo no te encaja, se reescribe hasta que te encaje.
La garantía no está al final. Está en cada paso.
Escribir con tu estilo no es imitarte el vocabulario. Es utilizar tu criterio, tus ejemplos y las cosas que solo puedes decir tú porque las has visto o las has vivido.
Para eso está la sesión inicial. Y por eso lo vas a revisar todo antes de que se publique: si un post no te encaja, no se publica. Se reescribe.
Yo tampoco lo quiero para ti. Escribo sobre lo que sabes, con el criterio con el que trabajas. Sin frases motivacionales. Sin hilos de aprendizajes ni posts virales. Sin contarle tu vida a nadie.
Cuarenta y cinco minutos de la primera llamada. Y leer cuatro cosas: el perfil, dos textos y los mensajes de la campaña. Por escrito y en ratos sueltos.
No, porque no buscamos viralidad ni automatizaciones masivas. Mensajes distintos según a quién van y escritos para que generen respuesta. Nada sale en tu nombre sin que lo hayas visto antes.
Algo habrá pasado… o cierro la empresa. Tendrás el perfil reescrito, dos posts profesionales publicados, tu red contactada y tres cifras que comparar. Eso lo tienes seguro.
Lo que no te voy a prometer es un cliente en treinta días. Nadie serio promete eso. Compras el trabajo, la experiencia y los datos para decidir si sigues.
No. Necesito tus cuarenta y cinco minutos y necesito que leas lo que se va a publicar en tu nombre.
Si lo que buscas es no aparecer, no soy tu tipo.
Quiero saber hasta dónde llegan las cifras de un perfil cuando concentro treinta días de trabajo en él. Para eso necesito cinco casos medidos, y por eso las cinco primeras plazas salen por debajo de precio. No es una rebaja. Es un intercambio.
La campaña sale desde tu cuenta, asistida por herramienta profesional, con tu consentimiento por escrito en el encargo y con límites diarios acordados contigo. Revisas segmentos y mensajes antes del primer envío. Precios en dólares porque la firma opera en mercados internacionales; IVA no incluido.

Llevo en blockchain desde 2017. Mercados, regulación, quién está detrás de los movimientos del capital. Antes de eso, doce años de electrónica industrial de día y emprendedor por las tardes y las noches.
En 2024 monté DAS. Desde entonces dirijo la comunicación de ejecutivos del sector: tokenización, RWA, fintech y banca entrando en activos digitales.
Escribo sobre esto todos los días en mi perfil de LinkedIn. Por eso no vas a tener que explicarme a qué te dedicas tú o tu empresa.
Este es un servicio express de ghostwriting, de duración corta y alto impacto. Si al acabar tiene sentido que sigamos trabajando juntos, lo hablamos el día treinta con los números delante. Si no, cerramos y nos despedimos. Cero dramas.